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viernes, diciembre 23

Hugo Emilio Sánchez







 
Mencionado por: 
Horacio Fiebelkorn

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Mario Ortiz
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Pedro Mairal
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Fabián Casas
Martín Gambarotta



Bio:

Hugo Emilio Sánchez nació por primera vez el 14 de abril de 1962 en el barrio de Tolosa, La Plata, Buenos Aires, Argentina, donde reside actualmente.
Hijo de Adela y Abel.
Padre de Ezequiel, Nahuel y Arián.
Excombatiente, por azar o por destino, de la guerra de Malvinas.
Amor y cómplice de Mirta.
Prójimo de casi todos y partidario de vivir

Publicaciones:

Sobrevida, Poesía (2010) Javier Bibiloni Editora

Brilla tú, borracho loco, Poesía (2012) Garrincha Club

Tributo al chanchito. En: Imágenes y relatos de lo barrial , Antología (2011) Fundación hábitat y salud urbana.

Llovía. En:Poesía y vida, Antología (2012) EUDEBA

Lauchitas, fragmento. En: Malvinas. El sur, el mar, el frío. Historietas (2016) Editorial UNRN y Editorial Eduvim

y en el blog www.hugoemiliosanchez.blogspot.com.ar

*


Lauchitas


Dime con quién andas y te diré si mueres
Ojos que no ven corazón que no muere

La muerte con botas caza ratones
y roba lauchitas

Va a la escuela y te corrige con rojo

Le pone zancos a la mentira
el terror es derecho y humano

Mientras las lauchitas crecen
la muerte con botas se cambia el calzado
sabe que en las canchas gritan más fuerte

Los ojos comienzan a ver
las lauchitas miran hacia atrás

Ya puedes decir con quién andas
pero la muerte con botas
no te dirá quién eres

La mentira pierde el equilibrio
el terror ya no aterroriza
entonces
la muerte con botas
se disfraza de celeste y blanco
y en la trampa de abril
hasta dios queda atrapado

Aunque la muerte se saque las botas
aunque ya descalza la muerte se muera
habrá
arrugas sin después
piel tersa sin antes
y en los huecos de los abrazos
besos sin mejillas ni labios
caricias sin piel y sin manos

Lauchitas emboscadas en abrazos
envueltas en besos
acorraladas en caricias
                      dudaron

                                           Y supieron

Sobrevida, Poesía (2010) Javier Bibiloni Editora




2

Aquí no hay árboles
un pino crece
al lado de una casa
es parte de ese hogar
no de un bosque

Aquí
no hay árboles

Aquí
no tiene sentido el otoño.

Brilla tú, borracho loco, Poesía (2012) Garrincha Club




A mi vieja siempre la hice sufrir

cuando nací pesé 4 kilos 8 50
de pibe corrí en bici
ella iba a los circuitos
pero no miraba la carrera
le daba miedo
en la época de los milicos
dosportres
terminaba en cana y
como en la mayoría de las casas
no había teléfonos
me sacaban dos días después
de la comisaría 6º de Tolosa
me llevaron a una guerra y
cuando volví me fui de mi casa
empecé a fumar y a tomar
me compré una moto
ella me decía
que no fume
no tome
que me compre un auto
para hacerla sufrir más
fumaba habanos
tomaba mucho y
compraba motos japonesas
cada vez más gordas
tuvo momentos de paz
cuando
estudié
laburé y
la hice abuela
dejó de ser mi mamá
para ser la Poro
Porotita
yo
seguía
haciéndola sufrir
pero ella ya no me decía nada
se enfermó
mi viejo la cuidaba mucho
la amó como se ama
en esas historias cursis de las pelis
antes de morir
mi viejo
me miró fijo
me dio un apretón de mano
así
de macho
de hombre a hombre
no podía hablar pero lo entendí
me hice cargo de Porotita
su chichí
pasó a ser la reina Porotita de Tolosa
con un montón de doncellas
a su alrededor que la cuidaban
empecé a mimarla y hacerme más el malo
el duro
pero ella
ya no sufría por mí
sabía que aunque ponga cara de malo
soy feo y se reía de mis boludeces
la levantaba a upa
ella se reía finito y me agarraba
fuerte del cuello
le daba miedo
la última vez que la alcé
ya estaba más Porotita que nunca
caminé con ella en brazos
desde la pieza hasta el living
donde estaba la camilla
para trasladarla a la clínica
me fue mirando con sus ojos muy abiertos
no podía hablar ni moverse
igual
no hacía falta
la dejé sobre la camilla
le puse mi mano sobre la mejilla y
con una sonrisa
le di un beso en la frente

Inédito


Congreso de ciencias

Te dejo en ezeiza
para que vayas a hablar de ciencia
en algún país
vuelvo a tolosa por la autopista
para hablar de mujeres
en algún boliche
la ciencia es complicada
igual las mujeres
aunque para ellas
no hay ciencia
ni método científico
tu ponencia la escuchan
cientos de personas
que al final
aplauden
mi ponencia la escuchan
pablito y el brocha
que al final
me ovacionan
de madrugada llego a casa
no te extraño
ni espero tu llamada
fumo un pucho
voy a la cama
me acuesto de tu lado
apago la luz
y uso la almohada
que es incómoda
pero es tuya.

Inédito

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