PABLO ANADÓN


pablo
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mencionado por:

Diego Muzzio

menciona a:


Dado que, a juzgar por como viene este interesante blog hasta ahora (22-VII-06), casi nadie hoy pareciera leer o recordar a los viejos poetas del país (aproximándonos sospechosamente a nuestros funcionarios y al mundo de la moda y del espectáculo de masas), querría mencionar al menos a algunos que me parecen imprescindibles, además de a otros autores más jóvenes que creo que aún no han sido incluidos. Es una pena, sin embargo, que muchos de los poetas mayores que nombro carezcan de computadora, y por lo tanto no puedan enviar sus textos (con lo cual la técnica se vuelve, paradójicamente, un medio de exclusión), porque el solo contacto luminoso de sus obras probablemente incineraría virtualmente tanto borrador silvestre, tanta hojarasca prematuramente amarilla que venimos acumulando aquí… Felicitaciones, en fin, por la iniciativa, que es un espejo fiel ─para bien y para mal─ de lo que está ocurriendo en el país con la poesía. Menciono por orden cronológico de nacimiento:

Raúl Aráoz Anzoátegui
Horacio Armani
Mario Trejo
Máximo Simpson
Héctor Miguel Ángeli
Juan Gelman
Horacio Preler
Antonio Requeni
Alejandro Nicotra
Jorge Andrés Paita
Juan José Hernández
Rodolfo Alonso
Horacio Castillo
Osvaldo Pol
Jacobo Regen
Rodolfo Godino
Horacio Salas
Santiago Sylvester
Néstor Mux
Rafael Felipe Oteriño
Celia Fontán
Susana Cabuchi
Ricardo H. Herrera
Cristina Piña
César Cantoni
Lucrecia Romera
Alejandro Bekes
Elisa Molina
Roberto Daniel Malatesta
María Calviño
María Eugenia Bestani
Esteban Nicotra
Beatriz Vignoli
Mori Ponsowy
Andrés Neuman
Tomás Aiello
Javier Foguet
Nicolás Magaril


bio/biblio:

Pablo Anadón nació en Villa Dolores (Córdoba), el 29 de junio de 1963. Ha publicado, en poesía: Poemas (Colmegna, Santa Fe, Primer Premio “José Cibils” 1979); Estaciones del árbol / Stagioni dell’albero (Il Nuevo, Vecchio Stil, Córdoba, 1990, traducción al italiano de Oreste Macrì); Cuaderno florentino y otros poemas italianos (Università degli Studi della Calabria, Rende, Italia, 1994); Lo que trae y lleva el mar – Poesía 1978-2003 (Rubbettino, Soveria Mannelli, Italia, 1994); La mesa de café y otros poemas (AMG Editor, Logroño, España, 2004) y El trabajo de las horas – Poesía 1994-2004 (Ediciones del Copista, Col. “Fénix”, Córdoba, 2006).
Es autor de las antologías críticas Poetesse argentine (Plural Poesia, Acquaviva Picena, Italia, 1994), El astro disperso. Últimas transformaciones de la poesía en Italia. 1971-2001 (Ediciones del Copista, Col. “Fénix”, 2001, Premio de Traducción del Gobierno de Italia) y Señales de la nueva poesía argentina (Llibros del Pexe, Oviedo, España, 2004). Ha publicado traducciones de Dante Alighieri, Giuseppe Ungaretti (El Dolor, Alción,1994, en colaboración con Esteban Nicotra), Vittorio Sereni, Alfonso Gatto, Mario Luzi, Giorgio Caproni, Wallace Stevens, W. S. Merwin, etc.
Vivió entre 1987 y 1994 en Italia, donde fue becario en la Universidad de Florencia y docente en la Universidad de Cosenza. Doctor en Letras por la Universidad Nacional de Córdoba, vive actualmente en Alta Gracia y trabaja como profesor de Literatura Argentina y de Literatura Hispanoamericana en la enseñanza universitaria. Ha fundado y dirige desde 1997 la revista de poesía y crítica Fénix y la colección de libros del mismo nombre.


poética:

“…No renunciar, por una parte, al prosaísmo, que es la huella visible de la vida vivida, como esas marcas que dejan en la madera de la mesa los vasos, los niños, los años; pero tampoco eludir el lirismo, incluso aquel que nace como un espejismo de la desolación, o, para decirlo con unas palabras de Sergio Solmi que he tenido muy presente en este tiempo, esa “ilusión de canto que milagrosamente se sostiene después de la destrucción de todas las ilusiones” ―tal ha sido el horizonte de escritura del libro. Un horizonte, por cierto, como todo horizonte, inalcanzable: el modo de ir hacia él, de encaminarse, hace toda la diferencia.
En el fondo, a veces me ha parecido que al escribir poesía me he reencontrado con una experiencia de la niñez: para vencer el miedo a la oscuridad, tenía que recorrer de un extremo al otro los sucesivos cuartos de nuestra casa vieja, totalmente a oscuras, sólo con una vela de luz temblorosa en la mano. Vale decir, lo más conocido que se vuelve extraño, y que hay que alumbrar, paso tras paso, aunque más no sea con una pequeña llama.”

(Fragmento de la “Nota preliminar” a
El trabajo de las horas / Poesía 1994-2004,
Ediciones del Copista, Col. “Fénix”, Córdoba, 2006)



poemas:


LA LUZ DE LA COCINA EN LA MAÑANA

................................................A Alfonso Berardinelli

La luz de la cocina en la mañana
cuando la casa aún está a oscuras
y todos duermen, y en los vidrios
el día es un presentimiento
parecido a la espera o la añoranza.

La luz de la cocina cuando el sol aparece
anaranjado entre las ramas negras
y las flores celestes del jacarandá
y el hombre hace el café, hojea un libro,
se asoma al patio y piensa

que es posible que llueva,
que ya casi es la hora
de despertar a su mujer, que hay ropa
tendida de la soga, que el silencio
con olor a humedad le recuerda su infancia,
que la vejez se acerca
y el poema se aleja
y aún no sabe vivir.


REPISA DEL BAÑO
..................................................A Ana, Irene y Mariana


Un cestillo de mimbre
de donde sobresalen
peines, cepillos, bigudíes
de colores y cintas para el pelo:

hay niñas y hay una mujer
en esta casa, que cada mañana
se asoman a la luna del espejo
y se peinan con gestos absortos, milenarios.

El baño de una casa
como todas las otras,
donde hoy la vida fluye luminosa
en cascadas de pelo sobre hombros redondeados.



INTERIOR INVERNAL
.............................................sweet, silent thought
..............................................W. S.


1

Allí está, como antes se decía,
al amor de la lumbre
y del calor del fuego. Afuera llueve
y él, como siempre o casi siempre, está
leyendo. Entre el allegro y el adagio
de un concierto barroco,
retumba el lavarropas a lo lejos
punteado por el lento pizzicato
que gotea en el baño. Ya los niños
duermen. Ella ha viajado.

2

La calidez y el resplandor del fuego,
la música que suena y es apenas
oída, y sin embargo impregna como
el olor de la leña de algarrobo
en la penumbra de la habitación.
Debajo de la lámpara hay un hombre
con los pies casi adentro de la estufa
donde unas brasas entrecierran
sus párpados. Ya lee
las últimas palabras
de la noche: tan sólo
un poco más de poesía
que entibie todavía unos minutos
el ánima aterida,
la mente escalofriada,
el músculo que bate allá en el fondo
como el tambor del lavarropas
a oscuras, en la casa silenciosa.

Todavía un instante, la blancura
tiznada del hogar
con los rescoldos de algún alma
que ardió en las letras negras de la página,
un puñado de brasas
para extender las manos
y llevarse a la cama la memoria
de esa cálida lumbre que se apaga.


(De El trabajo de las horas, Poesía 1994-2004,
Ediciones del Copista, Col. “Fénix”, Córdoba, 2006)
* * *

:: commentarios:: 52
At 25 jul. 2006 11:49:00, Anonymous Anónimo : dijo...

Sobre ausencias de "viejos poetas", Anadón: Tengo que pensar que si Padeletti, Sylvester y Oteriño no están en este blog es porque tienen una política, que por una lógica inescrutable para mí incluye no estar en este blog. Los tres fueron mencionados. De dos, sé que tienen PC. Entiendo que Durand o Rojo definitivamente tienen la política de la ausencia, pero no me parece que a esta altura jueguen a la perdiz los poetas "viejos". Si el administrador del blog los invitó efectivamente. Pero así son las cosas, Anadón, mientras viven, y hasta 70 años después de su muerte, los autores administran políticamente sus textos.
Un abrazo
Aulicino

 
At 25 jul. 2006 13:39:00, Anonymous Romana : dijo...

Pablo, a veces internet nos adelanta la maravilla, como una pancita de embarazada, y todo está ahí, aunque no está. Hasta que lo tenga en mis manos.

 
At 25 jul. 2006 14:56:00, Blogger paula : dijo...

muy hermoso, sr
veo su casa
y los soles

 
At 26 jul. 2006 19:24:00, Anonymous Pablo Anadón : dijo...

Cecilia, ojalá que pronto tengas al crío entre tus manos, y que te haga buena compañía. P.A.


Muchas gracias, Paula. Me alegra que te hayan gustado los poemas. P.A.

 
At 28 jul. 2006 20:28:00, Anonymous Anónimo : dijo...

El señor Pablo Anadón, desde su foto, como un che gevara de córdoba, nos tiende su lista de autores rescatables según él. En muchos casos acierto y en otros no. El tendría que incluirse a sí mismo en esa antología tan mentada que iría a llamarse "resentimiento completo"; porque es eso lo que se lee al fin de cuentas. Una poética pobre, una adjetivación francamente mala, básica. Anadón ¿usted cree que por frecuentar a los clásicos irá a converirse en uno? Aunque ud. es un clásico, y su plañidero canto también lo es. Para confeccionar su lista, parece como si hubiera hurgado en esa gaveta donde los poetas olvidables se cuentan sus secretos, versos en plan de sollozos, quejas sobre la seledad de la provincia. Piense en Madariaga, en Escudero, y en tantos otros, que desde ahí crearon sus obras. Usted sólo fatiga con sus quejas, y su paranoía, lo lleva a crear teoría delirantes sobre esa atopista buenos aires rosario, que yo creo inexistente. pregúntele a los poetas de allí para ver que le dice. Su mención de Rodolfo Alonso, me parece justa; creo que él es uno de los poetas más inflados de su generación. Lleno de poemas olvidables, pastiches de Paul Eluar y de Pessoa. Como Alonso Ud. es un enemigo de los poetas jóvenes. Enseguida se ve eso en su comentario a sus míseros poemas.

 
At 31 jul. 2006 13:33:00, Anonymous Anónimo : dijo...

Me resulta muy incómodo contestar aquí al
Sr. Anonymus, ya que no es su espacio, pero me chocó mucho su agresividad gratuita y mal llevada.
Sr Anónymus: es Guevara y no gevara. Cada quien tiene el derecho de abrigarse la cabeza como se le dé la real o revolucionaria gana. Llamar míseros a poemas de otro es fácil pero insolente. No conocemos los suyos, por otra parte. Usted habla de resentimiento?
El listado no es para discutir ni aprobar por nadie, son gustos, preferencias, afinidades. A cada quien su cada cual.
No escriba en ese tono prepotente, no es lugar para eso, si es que hay en algún lugar lugar para eso.
Y deje a la gente leer, escribir y vestirse o desvestirse en paz. Le contesto anónimo como se merece.
Pablo: tus poemas me parecen muy buenos, intimistas y super humanos.

 
At 6 ago. 2006 22:46:00, Anonymous Pablo Anadón : dijo...

Muchas gracias, Anónimo/a Segundo/a, por su desinteresada intervención como Abogado del Diablo, y por su juicio generoso sobre mis poemas. Gracias.

Y gracias, asimismo, a Anónima Primera (no sé por qué he atribuido su mensaje a una mano femenina, lo cual me lo hace aún más simpático), por tomarse el trabajo de deletrear poemas y ensayos que evidentemente no le gustan nada. Qué se le va a hacer. Lamento que mi fotografía le desagrade (en algo, por lo menos, coincidimos) y que la lectura de mis textos - y hasta de mi lista de poetas recordados - le produzca fatiga, irritación y recelo. Yo, en cambio, no desaprovecharé la lección que me ofrece la sutileza intelectual, la precisión ecuánime y la gracia serena de su prosa (no dudo de que los múltiples errores ortográficos y sintácticos, los anacolutos y las contradicciones de su breve comentario son sólo fruto de la impaciencia por expresar su pensamiento), para mejorar un poco el estilo de mis míseros poemas. P.A.

 
At 17 ago. 2006 23:33:00, Blogger alejandro : dijo...

Contestando un poco tardíamente, al primer comentario, quiero dejar aclarado que todos los poetas mencionados, han sido contactados.
Algunos de ellos aún no han contestado; otros ya han adelantado que van a participar y se está esperando su envío. Otros han decidido no participar.
Un saludo

Alejandro Mendez "el administrador del blog"

 
At 11 sep. 2006 20:32:00, Anonymous Pablo Anadón : dijo...

Estimado Aulicino:
Sus palabras plantean, me parece, una cuestión realmente interesante y algo compleja: cómo, cuándo y dónde el poeta quiere o espera ser leído.
En lo que a mí atañe, ya ve que he participado - hasta con cierto ingenuo fervor - en este espacio, y cada tanto me asomo a él con verdadera curiosidad. Ahora bien, me resulta difícil juzgar a quienes no les parece que sea el lugar adecuado para que se escuche la voz de sus poemas. En cuanto a mi extendida nómina, le aclaro que cuando la confeccioné (Alejandro Méndez puede atestiguarlo), sólo Horacio Castillo había sido mencionado entre los poetas viejos y nuevos que allí nombro. Me pareció un 'olvido' de la poesía anterior entre los jóvenes (y no tan jóvenes, a decir verdad) bastante significativo.
¿Se trataba del antagonismo hacia la tradición propia de la práctica vanguardista? No lo creo: hace tiempo que la posmodernidad desactivó el mecanismo progresista de la vanguardia, también en nuestro país. ¿Se debía a una cierta orfandad de los nuevos poetas, a la carencia de un vínculo estrecho con los autores mayores? Tal vez, al menos en parte (la experiencia de los difundidos talleres literarios tiene características muy diferentes de las "afinidades electivas" entre los maestros y los discípulos de un tiempo). ¿O bien se trataba de una inédita frescura juvenil, muy a tono con la época, que siente que los viejos ya cumplieron su ciclo y tienen poco que enseñar a los 'chicos', así como las bandas de música pop reemplazan a las de pocos años atrás en el circuito fugaz y voraz del mercado neorecontracapitalista? Quizás. ¿O bien, por último, debemos pensar que responde a una lógica puramente basada en la amistad y/o en la política (literaria), que sigue más los dictados de la conveniencia y del afecto que el rigor de una preferencia motivada exclusivamente por el fervor poético hacia una obra admirable? Tal vez, tal vez.
En fin, se me ocurre que valdría la pena reflexionar con calma y sin prejuicios sobre estas cuestiones. Creo que a través de ellas pueden obtenerse interesantes perspectivas sobre la situación actual del poeta, su condición sociocultural y su particular relación con el pasado y el presente. Le agradezco, Aulicino, sus observaciones, y le envío un cordial abrazo. P.A.

 
At 14 sep. 2006 00:08:00, Blogger Selvalunar : dijo...

Hola, Pablo. De a poco voy visitando este espacio en el que estoy desde ayer. Primero que nada, me gustan los poemas que publicaste aquí, la musicalidad de tus versos, un tono intimista, profundo y tu lirismo...Me interesa también tu reflexión sobre la posibilidad de leernos vía internet. No se si comprendo bien la crítica que te hace Aulicino, pero no creo que se pueda evaluar la concepción política de una persona por decidir publicar sus textos en internet o no. Es verdad, que no puedo renegar de algo que se parece a una biblioteca gigante y de lo maravilloso de conocer a escritores que, tal vez, están en la otra punta del mapa. Sin embargo, sigo sintiendo que no hay como el contacto con el libro y las charlas o debates en persona. Y esta forma de comunicarnos, muchas veces tergiversa las relaciones humanas, confunde, y permite e incentiva, por ejemplo, la impunidad de ¿personas? anónimas, que se dan el lujo de agredir y decir cualquier cosa... como ese Sr. Anónimo que anda dejando mensajes incompresibles y agresivos a muchos de los poetas de este blog...
No sé, yo hago uso, claro, de internet, del mail, como tantos otros, y a veces, es la única manera de comunicarme con los amigos, por falta de tiempo...(ahora me pregunto cuántas horas usamos en ver a los amigos y cuántas en dialogar con ellos vía internet?) pero también extraño mucho las cartas escritas a mano, las estampillas... pienso ahora algo que, claro, no es original y tampoco pretendo serlo, tal vez imprimir estos poemas y otros, soltarlos, dejarlos volar por ahí, algo así como una suelta de poemas, y pequeñas publicaciones más que caseras que nos enviemos por correo postal... Saludos. Selva Dipasquale

 
At 15 sep. 2006 16:43:00, Anonymous Pablo Anadón : dijo...

Hola, Selva. Te agradezco mucho, antes que nada, lo que escribís sobre mis poemas. También me alegra lo que comentás (y no sólo lo que decís, sino cómo lo decís) sobre lo que significa la lectura en el papel. A mi juicio, y sin quitarle importancia a la utilidad de la Red, esa lectura morosa de los versos a la luz de una lámpara o de una ventana es insustituible. Son esos versos los que luego llevamos con nosotros en la memoria, y esa persistencia en el recuerdo es la piedra de toque, creo yo, de la necesidad existencial de un poema.
En cuanto a los Anónimos y Anónimas, no te preocupes: también esas lecturas impacientes son interesantes, una especie de sal polémica de la poesía y la crítica. A mí, personalmente, me divierten mucho, incluso cuando se trata de evidentes exabruptos, mal pensados, mal sentidos y peor escritos.
Con respecto a tu idea de los diálogos postales, coincido también, y te propongo que los pongamos en práctica: aquí te apunto mi dirección electrónica (pablo_anadon@yahoo.com.ar), así nos hacemos llegar luego las direcciones postales e intercambiamos textos por correo "humano".
Un cordial abrazo, P.A.

 
At 23 ene. 2007 20:34:00, Anonymous poeta en la penumbra : dijo...

Desde hace muy poco conozco este sitio. Me he encontrado con cosas muy interesantes así como también me llevé unas cuantas decepciones.
Bien, puedo observar como muchos JUZGAN desde su propio parámetro procurando darle a este un cierto carácter absolutista (¿que es una adjetivación francamente mala?¿un mal poeta? ¿ un plañidero canto?...en fin). Me pregunto si la poesía debe respetar normas que vayan más allá de la necesidad expresiva ( o voluntad )de su autor. Me pregunto si esto no es caer en un frío discurso academico cuyo último destino es la saturación.
Sr Pablo Anadón, disculpe que continúe con esta controversia seguramente ya olvidada, enterrada, tan ajena, desde su tumba, a nuestros plañideros cantos. Sus poemas me parecen maravillosos, los leo con los pies casi adentro de la estufa mientras las brasas me entrecierran los ojos.
Un abrazo y ¡hasta la victoria siempre!

 
At 10 feb. 2007 16:23:00, Anonymous Anónimo : dijo...

para el poeta en la penumbra, le digo que hay claras nociones de lo que significa "adjetivación mala" "canto plañidero" etc, etc. ¿será que con sus ojos entrecerrados no puede comprender la diferencia que hay entre la poesía mala y la buena. Ya sé que estas son cuestiones arbitrarías, que sólo dependen del buen o mal gusto del lector. querido amigo, cuidado, en el invierno con el monóxido de carbono que largan las estufas, porque seguramente es éso lo que embota su pensamiento, haciendole pasar gato por liebre.
y también, por favor no se queme, que el fuego aquí lo reservamos a quemar nuestros originales que no dan claramente con lo que queremos decir.
hay una cuestión ética, diría, a la hora de publicar poesía. otra cosa: la victoria no existe, sólo hay formas de ganar o perder.

 
At 27 feb. 2007 03:38:00, Anonymous Pablo Anadón : dijo...

Me ha dado gusto, "poeta en la penumbra", imaginarlo junto al fuego, y pensar que sin duda vive en el otro hemisferio (aquí nos estamos asando en el calor de febrero) y que hasta allí han llegado las palabras de los poemas que lo han acompañado un poco en estos días. Gracias por darles ese tiempo y ese lugar.

Al "Anónimo" que premurosamente le responde y lo aconseja, poco podría decirle. La pedantería - con el perdón de Angelus Silesius - también "florece porque florece". Y es contagiosa, así que me permitiría aconsejarle a mi vez que, además de distinguir tan nítidamente cuándo un poema es bueno y cuándo es malo, dónde falla la adjetivación y dónde no, haga la prueba asimismo de distinguir cuándo y dónde las palabras en castellano llevan su acento y puntuación, que es una tarea bastante más sencilla y menos "arbitraria". Es raro, pero al leer frases tan mal escritas (hay una cuestión "ética" igualmente, tanto como estética, en la precisión verbal), a uno se le cruza la sospecha de que en ciertos casos no hace falta siquiera el monóxido de carbono para embotar el pensamiento.

 
At 9 mar. 2007 17:47:00, Anonymous Anónimo : dijo...

Con respecto al primer Anónimo (perdón por el rezago, y sin ánimo de hacer leña...): si logramos trascender un instante ese uso insufrible de la lengua, y dejamos en paz la alta memoria de "gevara" y "Eluar", tampoco queda gran cosa. Anónimo: sus bloopers idiomáticos se roban la nota. Yo en cambio no consigo atribuir a una mujer ese fragmento. Nada más incómodo que una hermosa haciendo el ridículo. Al "poeta en la penumbra", unos eslabones más abajo, que se pregunta si "la poesía debe respetar normas que vayan más allá de la necesidad expresiva y la voluntad del autor", le diría que sí, que hace tiempo la "norma" no se identifica con el hielo académico sino con esa misma "necesidad expresiva" invocada desde la penumbra para declinar las molestias que supone todo rigor compositivo –se identifica, digo, hasta volverla, precisamente, necesaria (le sugiero revisar la noción de "norma intransferible" en Mastronardi). Por lo demás, lo que podría haber sido una intervención interesante queda disminuida por el chistecito de la estufa. Compañero, no se pase de listo: los que están de vuelta de todas las cosas son lo que no han ido nunca a ninguna parte. Pues ya es mucho ir, volver… nadie ha vuelto.
Con respecto a la discusión originada en torno a la lista, los viejos poetas y las nuevas tecnologías, diría que me cuesta imaginar a gente seria que ha dedicado toda su vida a leer y escribir, urdiendo desde su despacho cierta "política de la ausencia" o especulando con una estratégica administración de sus textos (aunque puede que eventualmente haya algo de eso). Simplemente no están, déjelos tranquilos. Sí acuerdo con Pablo en que habría allí un fenómeno valioso para pensar la situación sociocultural del escritor, las nuevas modalidades de la lectura y ciertas desproporciones generacionales. La profusión de poetas jóvenes (y, con perdón, me acuerdo por última vez del primer Anónimo cuando destaca "ud. es un enemigo de los poetas jóvenes", sí, Anónimo, deje de hacer pucherito, soy enemigo de los poetas jóvenes! Rimbaud los ha cancelado para siempre) tiene algo de irritante. Pareciera tan fácil ser poeta... por lo pronto se puede ir tirando con un blog.

Nicolás

 
At 13 mar. 2007 17:59:00, Anonymous german : dijo...

i'm the warlus

 
At 13 mar. 2007 18:17:00, Anonymous Anónimo : dijo...

entonces?

 
At 26 mar. 2007 12:12:00, Blogger Elena : dijo...

Al Anónimo que habló de 'gevara'y de 'Eluar':
1-Ya que ud. intenta aparecer como un experto ante los lectores de esta página, me gustaría que saliera del cobarde anonimato para darle una identidad al preclaro crítico que adivino tras sus palabras. Me ha conmovido la lista interminable de juicios de valor infundados con que ud., seguramente poeta (y de los buenos) ha calificado la obra de Pablo Anadón.
2- Hablando de resentimientos, su comentario no deja traslucir más que eso: una rabia que sólo puede provenir de la frustración de haberse comparado y haber salido perdiendo. Su comentario, sépalo, lejos de convencer a alguien, muestra sus aristas más débiles y patéticas.

PD: Gracias, Anadón, por com-partirse como un pan bueno.

Elena Anníbali.

 
At 31 mar. 2007 10:17:00, Anonymous Pablo Anadón : dijo...

De nuevo, gracias. Gracias a Nicolás, quien se asomó a esta página ―según me ha comentado luego por email― desde la noche de México. Es un poeta y ensayista muy joven, y se define enemigo de los poetas jóvenes. No está mal, me parece, esa declaración de autonomía y soledad, esa prescindencia de las logias generacionales. Pero estoy seguro de que no ha de sentirse lejos de algunos, al menos, de los poetas nuevos incluidos en el blog (pienso, por ejemplo, en Diego Muzzio, o en Javier Foguet, o en Tomás Aiello...).
Y gracias también a Elena Anníbali. Es muy raro para mí pensar que en alguna ciudad o pueblo desconocido en el país haya alguien que lea mis poemas y dedique un poco de su tiempo a escribir unas palabras para defenderlos. Me subiría a un ómnibus para ir a conocer uno a uno a esos lectores sin rostro visible, para regalarles un libro y conversar un rato de poesía.
También son raras, hay que decir, las enemistades que uno se gana sin saber muy bien por qué, en algunos casos, pero que sin duda existen. Es explicable, en un "ghetto" tan estrecho como el de la poesía. Si se pone en una botella a unas cuantas ratas, al poco tiempo ya estarán dándose dentelladas.
Me comentaron hace un tiempo, justamente, de ciertos mordiscos de un nuevo enemigo involuntario que me había ganado, un tal Santiago Llach. Fui a ver el blog en el que rumia sus meditaciones y difunde fotos de su futbolista preferido, y en la entrada del 25 de julio de 2006, una noche en que estaba irritable, según dice, había escrito lo siguiente luego de leer "las afinidades electivas":

“Al principio uno prueba de usar su blog como cuaderno de enojos más o menos efímeros; hay algunos que hacen de eso una poética.
Después uno advierte que esos enojos módicos no ameritan; pero esta noche estoy irritable.
En el pequeño mundo de la poesía argentina contemporánea, que este blog, con sus excluidos involuntarios y sus héroes del whisky, va construyendo de manera caótica e ingeniosa, hay un puñado de hombres que han delineado su figura de autor sobre el solemne escándalo estomacal que les produce el espectáculo de la sociedad contemporánea: heridos permanentes de los relámpagos del lenguaje, son los críticos más feroces pero los lectores más ávidos de cuanta pequeña publicación "enemiga" intente decir lo suyo en este mondo bizarro.
Uno de estos descontentos abisales responde al nombre de Pablo Anadón, y a los 43 años acumula en su despensa latas de conserva y documentos de desagravio. A la hora de escribir poemas, prefiere adjetivar "gestos" con "absortos" y "hombros" con "redondeados", y a su cabecita de juez ditirámbico se le ocurren oxímorones de lo más imaginativos, como "la blancura tiznada del hogar". En fin.”

Hasta ahí el “enojo módico” de este hombre, que se presenta más bien ─a juzgar por lo que dice de los años─ como un muchachito. No vale la pena, ya lo sé, pero como me divierte y tengo un rato libre, no me resigno a dejar de apuntar algunas apostillas a los (mal)humores de su efusión nocturna, aun suponiendo que quizá sean cosas de una adolescencia prolongada (ya se le pasarán).
En primer lugar, me asombra que se enoje con “los críticos más feroces” que serían a la vez “los lectores más ávidos de cuanta pequeña publicación ‘enemiga’ intente decir lo suyo en este mondo bizarro”, ya que ha sido él quien se ha tomado el trabajo de criticarme (¿ferozmente?) por decir lo mío en estas “afinidades electivas”, y en cambio yo no recuerdo haberme ocupado nunca, en lo más mínimo, de él.
En segundo lugar, debo confesar que no me desagrada demasiado esto de ser definido como un “descontento abisal”. No sé si se me aplica del todo (me gustan demasiadas cosas de la vida, entre las cuales la buena poesía), pero en cualquier caso, siempre preferiré ser un descontento abisal y no uno que sufre de “enojos más o menos efímeros”, o que está muy contento con “el espectáculo de la sociedad contemporánea”.
Algo de lo 'peorcito' de tal espectáculo me trae a la memoria la siguiente frase del blogger: “a los 43 años acumula en su despensa latas de conserva y documentos de desagravio”. No termino de entender del todo a qué alude con lo de las latas y los documentos, pero supongo que se referirá a los libros que uno ha ido escribiendo y traduciendo, o a los poetas que nombraba en mi lista, o a mis ensayos y puntos de vista a veces polémicos, o vaya a saber a qué. Pero como suele ocurrir toda vez que un jovencito (aunque éste, a decir verdad, tampoco se cuece de un hervor) nos recuerda la vejez, a uno le viene de asumir el personaje, y adoptar el tono sapiencial de un maestro oriental, y comenzar a darle consejos... Así, Santiago, Pequeño Saltamontes, la enseñanza de hoy es que a todos nos alcanzarán, salud mediante, los 43 años, y si a esa edad se llega sin haber aprendido a escribir bien (al menos, por ejemplo, si uno va a dedicarse a las letras, el plural de oxímoron, que no es por cierto "oxímorones"), no está mal prepararse para aprender a leer.
Por último. Dado que la curiosidad y el interés por la escritura de los otros en mí es mucho más fuerte que el desdén abisal que se me atribuye, he querido asomarme, a la manera de aquel “concienzudo del espíritu” de que hablara Nietzsche, a la elevada pericia estilística desde la cual Llach justipreciaba mis pobres adjetivos. Como no he conseguido en ninguna librería de Córdoba un libro suyo, me he tenido que resignar a leer los versos que ha seleccionado para el presente blog. La muestra, con todo, ha sido aleccionadora. Allí he encontrado, por caso, un magistral inicio poético, donde (para sentar ejemplo, justamente, sobre la famosa cuestión adjetival) en el curso de unas pocas líneas el poeta no ha querido renunciar al preciso y sugerente adjetivo “gran”, una y otra vez, para evocar un eucalipto, una parrilla (que convenientemente suele servir entre nosotros, como se aclara, “para la preparación del asado”) y una “efusión semántica”, todo lo cual sin duda es un logro muy imaginativo y habla de una “gran” riqueza verbal (y dejemos en tanto la incomodidad, para la pobre madre del poema, de unos “almohadones de dura y basta tela blanca”, la “vida escandalosa de una rusa” y la “pluma ligera del conde Tolstói”). Por otra parte, hay que reconocer que la maestría rítmica con que Llach escande los versos es sencillamente conmovedora. Leamos un fragmento (el lector interesado podrá ilustrarse con la totalidad del texto en la entrada correspondiente):

“Bajo el gran eucalipto de Nomaí, ahí
donde la gran parrilla rectangular
oficia de sede para la preparación del asado
mi padre me explica su idea de un impuesto a la tierra.
Los detalles no han sido sólo limados por los años;
también, por esa gran efusión semántica
que a los trece de sexo
cautiva a mi episteme.
Y no sólo eso:
si creo reconocer en el recuerdo la estructura retórica
de su viejo texto sobre el Plan Pinedo
también
persigo en esos «orígenes del peronismo» los efluvios todavía
de aquella crítica
de la cultura
de la renta.
En la parrilla se cuece un chivo bravo
degollado el día anterior por Abraham.
Luz
bebe un vaso de vino
rosado con queso. Mi madre
en el sillón de almohadones de dura y basta tela blanca
se informa de la vida escandalosa de una rusa
a través de la pluma ligera del conde Tolstói.”

P.S.: Aprovecho para agradecer también a “Xenia”, quien en el propio blog de S. L. defiende al incómodo amigo que esto firma. P. A.

 
At 10 abr. 2007 16:35:00, Blogger piiiip : dijo...

una de las formas de presentarme para decirte que siempre, desde adolescente, me gusto tu poesia, y te vuelvo a encontrar en este sitio a vos, y a tus poemas, y por fin te veo en la foto, tambien.ya que cuando vivia en villa dolore sme preguntaba quien era el que escribia estas cosas.
un abrazo

 
At 24 abr. 2007 16:46:00, Anonymous Ire : dijo...

Me gusta tu poesía, sabía de vos pero no me había acercado a tu obra, me gustó, la sentí cercana, luminosa y profunda: con la sencillez de la vida que anda...

 
At 26 abr. 2007 12:52:00, Anonymous Pablo Anadón : dijo...

Me ha conmovido de verdad, piiiip, que alguien que ha vivido en mi pueblo, y a quien tal vez he cruzado alguna vez por la calle, pueda haberse sentido próximo a mis poemas desde su adolescencia y se haya preguntado quién escribía esos versos. Gracias por la cercanía, por haberles dado ese lugar a lo largo del tiempo.

Y muchas gracias también, Irene, por tu lectura y, especialmente, por los hermosos - y generosos -adjetivos que usás para definir mi poesía, que suenan serenos como tu propio nombre.

 
At 14 may. 2007 12:17:00, Blogger Juan Henry : dijo...

Me gustan estos poemas, de verdad me gustan mucho. En cada verso noto como se nos abren las puertas de su intimidad; pido permiso para ponerme muy cómodo dentro de ellos,para sacarme los zapatos y recostarme con la tranquilidad que me garantiza su noble calidéz.

Un saludo.
Juan

 
At 28 may. 2007 21:23:00, Anonymous Pablo Anadón : dijo...

Me alegra mucho, Juan, tanto que le hayan gustado los poemas como que se haya sentido cómodo en su intimidad, según dice en sus líneas cordiales.
Rara cosa es la poesía, que puede volvernos extraño - maravilloso o siniestro - lo más conocido, y a la vez convertir en familiar - y hasta querible - lo que desconocemos. Un amigo y hermano - por consanguinidad poética -, Alejandro Bekes, me decía en una carta en versos hace algunos días (anoto de memoria, así que puede haber errores en la transcripción): "El verdadero oro de escribir son amigos / de oro. Esa fortuna la poesía nos labra."
No es poca cosa tal tesoro, en un oficio más bien solitario y escaso de metálico como el del poeta: tiene de pronto amigos a los que no les ha visto nunca la cara. Le agradezco, entonces, Juan, que haya franqueado la puerta de los poemas, como un amigo que llega de visita, y se haya sentido a gusto en su interior. Un abrazo.

 
At 4 ago. 2007 16:04:00, Anonymous Anónimo : dijo...

Pablo Anadón!! A ese nombre lo conocía de algún lado... No te reconocí sin la boina, en la "Ñ". Un saludo grande. Iris Giménez.

 
At 10 ago. 2007 23:22:00, Anonymous Miguel Rampoldi : dijo...

En "Ñ" del 21 de julio de 2007 tuve el placer de reencontrarme con dos viejos conocidos: Girondo y Anadón -y no pude menos que sonreir-, pues recuerdo que a Pablo Anadon, por aquel entonces, no lo impresionaba demasiado la poesía de Girondo que, a la sazón, era el poeta que yo había elegido para mi tesina y que, para su pesar, Pablo debió corregir.
Un calido saludo para Pablo y mi eterno reconocimiento a la labor poética de Oliverio.
Miguel Rampoldi.

 
At 13 ago. 2007 21:55:00, Anonymous Pablo Anadón : dijo...

Un saludo grande también para vos, Iris.

Y qué gusto, Miguel, volver a tener sus noticias, después de tanto tiempo. Sobre la grandeza poética del "Peter Pan de la literatura argentina", qué le vamos a hacer, tenía y sigo teniendo mis reservas... Pero no fue un pesar colaborar con su indagación, todo lo contrario: aprendí sobre Girondo en la tarea. Un afectuoso abrazo.

 
At 15 sep. 2007 20:17:00, Blogger Gustavo Semeria : dijo...

Pablo,

Me solidarizo con usted ante la gratuita agresión que he presenciado en su sitio. Este es el mundo de la intolerancia y la soberbia que vivimos. A mí sus poemas me gustaron. Si no me hubieran gustado, que objeto habría tenido agraviarlo y ofenderlo? tan sólo habría seguido navegando.
Si algún día le sobran unos minutos, lo invito a leerme en www.gustavosemeria.blogspot.com
atte
Gustavo

 
At 20 sep. 2007 15:50:00, Anonymous Pablo Anadón : dijo...

Gracias, Gustavo, por su solidaridad. Le confieso, sin embargo, que no me parece mal que se (me) formulen críticas a los poemas, a las opiniones o incluso a la fotografía... Sin duda, uno puede añorar una mayor suerte de sus textos, o una mejor inteligencia (u ortografía) de los comentarios, pero son las reglas del juego. Sinceramente, preferiría asimismo que no hubiera moderador, para que se manifestara en toda su plenitud la sutileza o la obtusidad de los lectores actuales de poesía. Sí, sería mucho más divertido sin moderador.
Le agradezco la invitación a visitar su blog. Lo haré con mucho gusto.
Un cordial saludo, Pablo

 
At 26 oct. 2007 21:36:00, Blogger Carolina : dijo...

Hola Pablo. Hace unos días ingresé un comentario en el Foro principal y me gustaría que lo leyeras, por eso lo incluyo en tu entrada.

"Tengo 31 años y escribo poesía desde los 18. Tuve varios intentos de "salir del cascarón" pero frente a la estética imperante, opté mayormente por el encapsulamiento. El estilo de poesía que me es dado escribir, siempre me sonó (en el contexto de la poesía de los 90), solemne y dramático. Tal es la entronización de esa poesía tan debatida en este foro que por momentos me sentí avergonzada de lo que escribía, demodé, altisonante. "De todas maneras -pensaba- no está mal no hacer espectáculo con lo escrito desde la angustia" (y sin embargo, cuando leía poesía, poesía de la buena, veía que todo eso estaba ahí: las frases cuidadas, profundas, la expresión original, lo dramático... todo lo contrario a los poemas donde aparace la palabra "inodoro" por ejemplo, algo con lo que jamás podré comulgar).
Pero tengo en mis manos el último número de "La guacha" con el artículo en el que Pablo Anadón le contesta a Di Marco. Pero entré a este foro y estoy leyendo el debate sobre banalización de la poesía actual.En consecuencia, hoy no me siento sola con lo que escribo. Estoy contenta. Quiero copiar el debate completo, imprimirlo y leerlo más tranquila porque tengo mucho que aprender y sobre lo que pensar.
Sólo puedo agradecerles."

saludos desde Rosario!
Carolina Contino

 
At 27 oct. 2007 11:35:00, Anonymous Pablo Anadón : dijo...

Estimada Carolina, gracias por escribirme. Aunque el panorama de la poesía y la crítica que impera desde hace demasiados años en el país pareciera inducir al cansancio y la tristeza, no hay que desanimarse. Al fin de cuentas, la poesía siempre nos pone ante "la prueba de la soledad". Y esa prueba es la que templa el valor de los poemas.
Me gustaría leer tu poesía. En una entrada anterior encontrarás mi dirección de correo electrónico: si te parece, nos comunicamos personalmente e intercambiamos libros.
(En cuanto a la palabra "inodoro", si bien creo entender a lo que apunta tu rechazo en términos simbólicos, pienso que no tiene nada de malo en sí misma. Todo está en cómo se la usa. Fijate que Baldomero Fernández Moreno logró incluir la palabra "chancleta", nada menos, en un excelente verso de un magistral poema, su "Epístola de un verano": "tras el redoble ruin de la chancleta...").
Un abrazo, Pablo.

 
At 17 ene. 2008 02:02:00, Anonymous leonor : dijo...

Pablo, acabo de encontrarte en este blog y he leído los comentarios, comparto tus opiniones y aprecio a los poetas que nombras , he aprendido mucho leyéndolos y he disfrutado mucho más , entre ellos especialmente a tu padre, Alejandro Nicotra , poeta exquisito.Tu poesía,Pablo, que he leído repetidas veces en el libro "El trabajo de las horas",confirma lo que Borges dice en su poema Arte Poética: "A veces en la tarde una cara/ nos mira desde el fondo de un espejo/ el arte debe ser como ese espejo/ que nos revela nuestra propia cara.//Cuentan que Ulises harto de prodigios/lloró de amor al divisar su Itaca/verde y Humilde.El arte es esa Itaca/ de verde eternidad no de prodigios.
Querido Pablo ¿qué más decir? he llevado tu libro a mi taller de poesía y los poetas y los narradores se han encantado con él , sé que muchos lo han comprado para poder disfrutarlos en soledad. Oh la verde eternidad , sencilla y compleja a la vez , cómo nos conmueve ...Gracias por tu poesía y la labor de años en la revista Fenix que tanto nos sirve a los que amamos y respetamos este oficio de la palabra.
Leonor Mauvecin

 
At 1 feb. 2008 10:03:00, Anonymous Anónimo : dijo...

Muchas gracias, Leonor, por tus palabras generosas y cordiales. Te escribí hace unos días, pero veo ahora que no ha llegado mi mensaje al blog. Vuelvo a agradecerte ahora, pues, no sólo por lo que me decís a propósito de "El trabajo de las horas", sino también sobre "Fénix". Me reconfortan especialmente tus palabras, dado el silencio que habitualmente rodea a la revista y a la colección de libros de "Fénix" en Córdoba. Un abrazo, Pablo Anadón.

 
At 12 abr. 2008 03:38:00, Anonymous Laila : dijo...

Muy lindos poemas, conozco todas esas mañanas y baños y veranos, inviernos, tazas de café, sombras a tiempo. Me gustó lo que lei.
Lo que no me gustó, y supongo que estoy muy abajo en la lista de comentarios como para expresarlo ahora, es el nivel de desperdicio de palabras del que se hace uso entre los primeros catorce mensajes. Yo quiero mucho a las palabras, y me entristece saber que se gastan en disusiones tan estériles.
Felicitaciones por la poesía.

 
At 25 abr. 2008 12:10:00, Anonymous Pablo Anadón : dijo...

Gracias, Laila, siempre es una alegría saber que los poemas encuentran a su lector. En cuanto al uso de las palabras, le confieso que raramente me ocurre sentir que estén desperdiciadas en discusiones sobre poesía, por más desorientadas que estén. ¡Ya se derrochan en tantas otras charlas peregrinas a lo largo del día! Entiendo, con todo, su queja. Y gracias nuevamente.

 
At 17 ago. 2008 20:30:00, Anonymous Anónimo : dijo...

El trabajo de las horas me llenó de poesía en tiempos dolorosos, de pérdida, de tristeza. Gracias, Pablo, por tu gesto generoso!

 
At 28 ago. 2008 12:48:00, Anonymous Pablo Anadón : dijo...

No sabe lo feliz que me hace saber que el libro haya podido serle una buena compañía en su dolor, más teniendo en cuenta que no se trata de poemas justamente consolatorios, sino que han surgido de experiencias a menudo amargas. Pero eso tiene la poesía, ¿no?: incluso lo más triste y vergonzoso de la vida parece redimirse, o por lo menos volverse soportable, "en una música, un rumor, un símbolo". Le agradezco sus palabras, que dan la ilusión de que este "oficio o arte arisco" tiene de verdad sentido. Pablo

 
At 15 sep. 2008 19:50:00, Anonymous Anónimo : dijo...

me sorprende de tu poesía esa capacidad para hacer de lo cotidiano un instante perdurable, para hacerlo no sólo visible sino memoria
Florencia

 
At 29 sep. 2008 13:55:00, Anonymous Pablo Anadón : dijo...

Florencia, me gusta mucho el modo en que definís mi poesía. Si eso de verdad he logrado, puedo darme por satisfecho. Gracias.

 
At 23 mar. 2009 18:15:00, Anonymous Anónimo : dijo...

hola profe!!!
Rioja vuole molto professionale!!
es lo mejor! la profe que tenemos ahora es re aburrida y no le gusta tanto la materia como a usted, VUELVA!!
lo vemos el año q vienee!!
5 naturales
cole jm

 
At 29 mar. 2009 23:12:00, Anonymous Pablo Anadón : dijo...

Muchas gracias, queridos engendros de la posmodernidad, por escribirme. Me sorprendieron - gratamente - sus líneas. Ya le encontrarán el gusto, sin duda, a las clases de literatura de este año. Nos vemos el próximo. Un cariñoso abrazo para todos.

 
At 11 abr. 2009 23:46:00, Anonymous Anónimo : dijo...

Mi sincero agradecimiento a la persona que hizo de la literatura una parte de mi vida. "Amor que a nadie amado amar perdona"
Gracias por todo profe!!

 
At 5 may. 2009 20:08:00, Anonymous Anónimo : dijo...

Pablo: me gustaron mucho tus poemas. En cuanto a los entredichos y dichos de la adjetivación... y demás estoy totalmente de acuerdo con vos, cada uno lee y recomienda leer lo que quiere. Un fuerte abrazo. Me gustaría contactarme con vos. Martín Carlomagno de Paraná- Entre Ríos.

 
At 8 may. 2009 02:22:00, Anonymous Pablo Anadón : dijo...

Te agradezco, Martín, tus palabras, y me parece muy bien que nos pongamos en comunicación. Mi correo electrónico es: pablo_anadon@yahoo.com.ar. También a mí me llamaron la atención y me gustaron - te soy sincero, no acostumbro hacer elogios como intercambio de cumplidos - unos poemas tuyos que leí en la antología "Última poesía argentina" (en especial, aquellos titulados "Apuntes..."). Te mando un abrazo, y espero tus líneas. P.A.

 
At 23 sep. 2009 07:08:00, Blogger Maximo Parcial : dijo...

Hola Pablo.

Muchas Gracias por dejarnos en este pequeño hueco de la red palabras tan bellas como las de tus poemas. Entre los que he podido leer y disfrutar "La Luz de la cocina en la mañana" me ha llegado más concretamente. Cuantas imágenes cotidianas y aparentamente simples y cuanta belleza en ellas. Bravo Pablo.

Te invito a que visites el blog que estoy comenzando, con mis primeros poemas, y a que me des una opinión franca.

http://www.divagamadrugada.blogspot.com

Gracias

 
At 27 nov. 2009 23:45:00, Blogger Lilen : dijo...

que bonito

 
At 7 mar. 2010 02:08:00, Blogger Pablo Anadón : dijo...

Muchas gracias, Máximo (leeré con gusto los poemas de tu blog), y muchas gracias, Lilen, por sus comentarios reconfortantes. Un cordial saludo, Pablo.

 
At 1 may. 2011 11:20:00, Anonymous Anónimo : dijo...

PROFE! ESTAMOS ORGULLOSOS DE TENERLO A USTED COMO PROFESOR, ES ESPECTACULAR, CADA DIA NOS IMPRESIONA MAS CON SU ENSEÑANZA, E HIZO DE LA LITERATURA UN MUNDO DONDE SOÑAR. MUCHISIMAS GRACIAS POR TODO, LO QUEREMOS!
4TO SOCIALES 2011

 
At 1 may. 2011 11:20:00, Anonymous Anónimo : dijo...

PROFE! ESTAMOS ORGULLOSOS DE TENERLO A USTED COMO PROFESOR, ES ESPECTACULAR, CADA DIA NOS IMPRESIONA MAS CON SU ENSEÑANZA, E HIZO DE LA LITERATURA UN MUNDO DONDE SOÑAR. MUCHISIMAS GRACIAS POR TODO, LO QUEREMOS!
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At 1 may. 2011 11:20:00, Anonymous Anónimo : dijo...

PROFE! ESTAMOS ORGULLOSOS DE TENERLO A USTED COMO PROFESOR, ES ESPECTACULAR, CADA DIA NOS IMPRESIONA MAS CON SU ENSEÑANZA, E HIZO DE LA LITERATURA UN MUNDO DONDE SOÑAR. MUCHISIMAS GRACIAS POR TODO, LO QUEREMOS!
4TO SOCIALES 2011

 
At 1 may. 2011 11:21:00, Anonymous Anónimo : dijo...

PROFE! ESTAMOS ORGULLOSOS DE TENERLO A USTED COMO PROFESOR, ES ESPECTACULAR, CADA DIA NOS IMPRESIONA MAS CON SU ENSEÑANZA, E HIZO DE LA LITERATURA UN MUNDO DONDE SOÑAR. MUCHISIMAS GRACIAS POR TODO, LO QUEREMOS!
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At 9 feb. 2015 12:27:00, Anonymous Mariano Loza : dijo...

Tarde, muy tarde llego al debate aquí instalado, al que he encontrado como una de esas piedras apostadas en medio del camino y que hacen saltar el tren delantero del colectivo. Eso está bien, claro,muy bien.Acuerdo en muchas cosas con Anadón.
No obstante, más que responder al mandato autoimpuesto que parece moldeado en la cuestión "Chabón, de qué lado estás", me gustaría que nos preguntemos y nos respondamos acerca de cuestiones como "¿qué o cómo es, o cómo se escribe, un buen poema? Pequeño gran asunto con el que traficamos todos los días sin molestarnos demasiado en definirlo. Saludos.
Mariano Loza

 

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